sábado, 11 de julio de 2015

   



 Ánimo al ayuntamiento de Córdoba, que se va a enfrentar a esa curia verdulera y patriótica ladrona de tantas cosas. (de Público).


.., “la jerarquía católica resucitó el uso de dos normas franquistas e inconstitucionales, aprobadas en 1946 y 1947: el artículo 206 de la Ley Hipotecaria y el 304 del Reglamento Hipotecario. El primero equipara a la Iglesia con la Administración Pública, otorgándole el privilegio de acceder al Registro de la Propiedad sin título, y el segundo equipara a los diocesanos con notarios, de forma que un obispo puede certificarse a sí mismo que es el propietario de un inmueble atendiendo a lo que él diga”.
A través de este procedimiento... “se han inmatriculado, sin título de propiedad, miles de bienes en España que podrían ser públicos”, cuando, además, “debe quedar claro que el posible uso litúrgico no condiciona en absoluto la propiedad” y, por otro lado, “se han inmatriculado miles de bienes en manifiesto abuso de derecho y fraude de Ley, al no haber sido poseídos nunca por la Iglesia Católica e incluso no poder argumentar la coartada de su posible uso litúrgico, como solares, viviendas, caminos e incluso plazas públicas”.

     Esperemos que se acabe con este tipo de privilegios franquistas de los que la iglesia católica española siempre ha hecho gala y le ha sacado su evidente rédito.